miércoles, 12 de octubre de 2011

Mujeres que se atreven a echar pico y pala por una “misión”

Rosana Galarraga CNP: 14.681/ Prensa Alcaldía Arismendi
Fotos: Antonio Saéz

echar pico y pala po r una “misión”
En el municipio Arismendi del estado Sucre se adelantan 162 casas a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela

Setenta féminas de la parroquia El Morro de Puerto Santo en el municipio Arismendi, al noreste del estado Sucre, lideran la construcción de 162 casas prevista para este año por la Gran Misión Vivienda Venezuela en tierras nivaldinas.

La mayoría de ellas son esposas de pescadores, permanecieron por mucho tiempo colaborando en las artes de pesca, en los quehaceres del hogar y al cuidado de sus hijos, viven en El Morro de Puerto Santo del municipio Arismendi, una de las principales comunidades pesqueras del estado Sucre y del país, con una producción aproximada de 15mil kilos de pescado diarios.

Son 70 mujeres que comparten preocupaciones y sueños, que gracias a este proceso revolucionario aprendieron un oficio, reservado para los varones, se convirtieron en brigadistas de construcción de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), programa bandera del Gobierno Nacional y que contempla a nivel municipal la construcción de unas 162 casas, un gran número de ellas en sustitución de ranchos, cuya culminación parcial se aspira sea en Diciembre de este año.

Diez mujeres trabajan en el levantamiento de noventa casas en el proyecto urbanístico “Francisco de Miranda”, ubicado en el Morro, en la carretera nacional, espacio que fuera invadido por los “sin techos” y donde sólo se divisaban ranchos de diversas dimensiones. Otras 60 conformadas en dos brigadas femeninas participan en la construcción de 32 viviendas que se consolidarán en las comunidades de Carabobo, Tocuchara, Quilombo, La Urbina, San Juan de Unare y San Juan de Las Galdonas.

En Vuelta Larga, Churupal, Caracalolito, Guayabero, Las Guerrillas, Santa Barbará y Puerto Santo se construirán 40 casas, aunque sin participación femenina hasta el momento. Todo esto bajo la coordinación general del Ministerio del Poder Popular para Hábitat y Vivienda con el apoyo táctico de Fundacomunal, Misión Ribas, Funrevi, Pdvsa y la Alcaldía Bolivariana de Arismendi.

“Desde hace 3 años vivía en un rancho en este mismo lugar junto a mi esposo y mis 3 hijos porque no tenía para donde agarrar”, dijo Marielis Bermúdez, al tiempo que recostó en el terreno la pala que sujetaba con la mano derecha para después secar el sudor de su frente. Ella tiene 42 años de edad, es parte del grupo de féminas que cambiaron los tacones por herramientas de construcción.

Su tocaya, Marielis Arnal Ordaz, de 24 años, cuenta que empezó como ayudante “armando muñecos” que son piezas usadas para el drenaje de las aguas servidas y que luego pasó al área de “construcción de zunchos” para las vigas. “Hice hasta 570 zunchos en menos de dos días”, comenta orgullosa. “De ahí pasé a replantear terreno para montar las vigas”, precisó con mucha propiedad.

Arnal, también vive en un rancho en el Cerro Olivito de la misma parroquia y dice que quisiera adelantar el tiempo para finalizar “su casita de verdad”, donde ella y sus 3 hijos puedan dormir seguros, a salvo de vientos y lluvias. “Esto para mi es lo más grande que me ha podido pasar, ¿cuándo en mi vida iba a construir por mis propios medios una casa?”, se preguntó.

Por su parte Carmen Rosa Pascal, quien está a cargo de sus 3 nietos y lo único que posee es una casa que fue declarada inhabitable cuando construyeron la carretera en el sector “Punto Rojo de Salina II”, ve más allá: “Tan motivadas estamos que tenemos la idea de formalizar una cooperativa de mujeres constructoras y echarle pichón como micro empresa. Éramos ignorantes de este tipo de trabajos pero aquí aprendimos las nociones básicas”, comentó.

“Las mujeres han sido determinantes”
“Todavía queda un poco de resistencia, pero ellas con su constancia se han ganado el respeto y confianza del equipo. Las mujeres han sido determinantes para dinamizar las jornadas y para convertir la tarea en un factor de desarrollo y progreso”, recalcó Abel Adrián, Coordinador Municipal de la Oficina de Hábitat y Vivienda.

Migdalia Cárdenas, coordinadora municipal de Misión Ribas en Arismendi, manifestó sentirse orgullosa de las aguerridas “morreras”: “Nuestras mujeres de El Morro son vanguardistas, no desmayan en la lucha, me siento muy feliz, ellas, no sólo por esta faceta que han asumido de manera heroica en la GMVV, sino también por la confianza depositada en todo momento en la Misión Ribas”.

pico y pala por una “misión”
Carmen Pascal
pico y pala por una “misión”
Marielis Arnal
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Marielis Bermúdez
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echar pico y pala po r una “misión”
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1 comentario:

  1. Yo vivi eso y estuve luchando igual para que me dieran un vivienda digna de esa....
    Ayude a muchas de esa persona que estan hay... Las mayoria me conocen y se que me deben de recordar esto para una gran amiga YOLI AYUDA ARIAN....

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