Por: Yonny Galindo Marín
yonnydg@gmail.com
Aún
no tenemos la sentencia del tribunal de La Corte Interamericana de los
Derechos Humanos, pero inferimos que ha sido favorable a Leopoldo López.
Pero ya se oyen voces del gobierno y lacayos de éste, como la
presidenta del Tribunal Supremo, diciendo cualquier cantidad de
barbaridades y galimatías dizque jurídicas para no aceptarla. Bien, allá
ellos con su historia y con sus responsabilidades ante la democracia.
Gracias a Dios que los delitos de violación de derechos humanos no
prescriben y cada quien asume la suya propia.
De igual manera estamos seguros de que cualquier cosa que decida el
régimen de Chávez y los acólitos de éste que están al frente de los
poderes públicos no van a ser óbice para continuar en la construcción de
esa nueva mayoría que electoralmente derrote al fascismo que representa
Hugo Chávez.
Porque de que lo es, lo es; es fétido y de color marrón, ergo es eso...
La naturaleza fascista de Hugo Chávez ya no ofrece ninguna duda, y con
estas formas de asumir la justicia y los derechos humanos refuerza aún
más esa orientación. Pero ante estas dificultades y certezas del
fascismo de Chávez, me viene a la memoria aquella sabia sentencia de
Gandhi: "Cuando me desespero, recuerdo que a través de la historia, los
caminos de la verdad y el amor siempre han triunfado. Ha habido tiranos,
asesinos y por un tiempo pueden parecer invencibles, pero al final
siempre caen". Este que gobierna hoy en Venezuela no será la excepción,
claro que no.
Sin embargo estoy seguro de que en el resto de los países democráticos
de Latinoamérica, los órganos del poder público que administran
justicia, considerarán como una jurisprudencia válida esta sentencia de
la Corte Interamericana, para que sus gobernantes no utilicen los
poderes públicos como cancerberos de líderes emergentes incurriendo en
esas prácticas que atentan contra los derechos humanos, de inhabilitar
adversarios cuando estos se tornan incómodos y peligrosos para el poder
constituido. El gobierno venezolano y sus “autónomas” instituciones
quedarán en evidencia ante el mundo.
Para Leopoldo López y Voluntad Popular será una de las decisiones más
trascendentales trazar una estrategia de acción o un quehacer, ahora en
esta nueva coyuntura de haberse librado legalmente de la inhabilitación,
pero que el gobierno no acata. Tiene la dirigencia que volcarse hacia
la calle y reforzar las estructuras de VP en todos los municipios del
país, para lograr tener una organización política con suficiente
musculatura y fuerza, que sea capaz de ser el factor movilizador y
decisorio en la escogencia del candidato de la unidad, así como
posicionarse sus dirigentes en los poderes regionales, locales y
municipales, para que el próximo gobierno que los venezolanos nos vamos a
dar sienta el peso importante de sus activistas.
Contar con un liderazgo joven, de la inteligencia, carisma y voluntad
ciclópea como la de Leopoldo es una fortaleza inconmensurable, por lo
que, independientemente de lo que haga el régimen, el país no se va a
perder la posibilidad de seguir construyendo la ruta hacia la mejor
Venezuela. Conociendo como conozco a Leopoldo, estoy seguro de que su
corajudo carácter y disposición a la lucha lo harán ser el protagonista
de los hechos que a partir de ahora se van a suscitar en el país.
El equipo federal de activistas, IFA, está reunido desde ayer lunes para
deliberar y tomar una decisión que luego bajará a todo el resto de la
estructura del movimiento. El país estará muy pendiente de las
decisiones que en las próximas horas se tomen. Contra la Voluntad
Popular el fascismo no podrá.
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